Hay gente que piensa que Dios está demasiado ocupado con asuntos más importantes que preocuparse por ellos; o que solamente ciertas personas tienen el privilegio de conversar con Él. Pero Dios afirma que todos tenemos el derecho de dirigirnos a Él en todo momento y en cualquier lugar
Una de nuestras mayores necesidades es saber que somos amados, que alguien nos escucha, que somos tomados en cuenta y que alguien se preocupa por nosotros. Dios llena perfectamente esa necesidad. Él está dispuesto a recibirnos y nos toma en cuenta, Su Hijo muere por nosotros en la cruz llevando sobre sí el daño que causa nuestra maldad a fin de perdonarnos. De esta manera Dios nos restaura a una relación de paz por medio de Jesucristo.
